DECODIFICANDO AL NAVEGANTE


Cristóbal Colón es posiblemente la figura histórica más famosa en los países americanos. Pero esto no quiere decir que lo que generalmente se sabe sobre él es verdadero. En realidad, mucha de la información es simplemente una repetición de mitos aceptados por cinco siglos.

Uno de los mitos más populares sobre Colón es que él fue el primero en decir que el mundo era redondo. La verdad es que ésta era una idea generalmente aceptada en la época de Colón. Sin embargo, los matemáticos de la Grecia antigua fueron los primeros en llegar a esta conclusión, y también calcularon con bastante precisión el tamaño del mundo.

Según otra creencia, era un navegante brillante. Es más correcto decir que era muy buen marinero, y que conocía los vientos y las corrientes marinas. Pero Colón calculaba muy mal las distancias y pensaba que la Tierra era mucho más pequeña de lo que es. Por eso murió convencido de que en sus cuatro viajes exploró partes de Asia, y no tierras previamente desconocidas.


Mucha gente piensa que Colón llegó a los Estados Unidos continentales. En verdad, la única parte de los Estados Unidos que él vio o visitó son las Islas Vírgenes y Puerto Rico, que hoy día son territorios estadounidenses. En todos sus viajes, exploró islas en el Atlántico y el Caribe. En su tercer viaje, navegó por la costa de lo que hoy es Venezuela, y en su cuarto, exploró la costa de lo que hoy son Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Como base para sus cuatro viajes, escogió la isla que él nombró “La Española,” donde están hoy Haití y la República Dominicana.

De todos los países en las Américas, la República Dominicana es el único relacionado directamente con Colón; la colonia en Santo Domingo, que hoy es la capital del país, fue gobernada por Colón, sus hermanos y su hijo. De hecho, los indígenas en La Española fueron tratados tan brutalmente que pronto murieron. Cuando Colón llegó a la isla por primera vez, había 250.000 indígenas; dos años más tarde, quedaban 125.000. Así derribamos otra falsa creencia, la que sostiene que fue un gobernante justo y bueno.

Cristóbal Colón tenía la nariz aguileña, la barbilla prominente y los labios gruesos, una imagen que poco tiene que ver con los retratos típicos del siglo XVII, según las investigaciones del director del Centro de Estudios de América, Jesús Varela.

También se suele decir que Colón murió pobre y en la desgracia. Al contrario, murió bastante rico, con dinero de sus minas americanas, y con sus títulos de Almirante y virrey. Es verdad que los reyes españoles, Fernando e Isabel, no le dieron más poder, pero tampoco le quitaron su fortuna ni sus honores. Colón murió en su propia casa en Valladolid, España, atendido por su familia y amigos el 20 de mayo de 1506.

Fuente: Lic. AGUSTIN GOMEZ AUGIER
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